Revista Impulso Empresarial Edición No. 7, Empresario Berraco De un pequeño taller en casa surgió una marca que hoy conquista corazones con su estilo y calidez. Con esfuerzo, aprendizaje y visión, Pinticas Baby Shop ha logrado consolidarse en el mercado infantil como un emprendimiento que crece con identidad y propósito.
La historia de esta empresa comenzó en 2021, cuando la llegada de Isabella cambió para siempre la vida de su fundadora, Adriana Paola Pérez Hernández. Con el nacimiento de su hija, también nació un sueño. Tenía un empleo estable y una vida organizada, pero cuando llegó Isabella, entendí que quería algo diferente y reinventarme”, recuerda. Con el pago de su liquidación, decidió emprender y así darle forma a un proyecto que hoy combina amor, familia y propósito.
Los primeros pasos no fueron fáciles. Adriana no tenía experiencia en diseño ni confección y comenzó con un pequeño puesto de tres referencias. Cada prenda era confeccionada con el apoyo de su madre, quien también se convirtió en su socia. “Al principio trabajaba con mi madre, trabajaba hasta la madrugada, movida por la emoción de sacar la nueva marca”. A veces solo se vendía una prenda al día. El cansancio fue mucho, pero con la determinación de aprender y avanzar, siguieron.
Con el tiempo, Piniticas Baby Shop encontró su estilo, su esencia y ritmo. Pasaron de los diseños personalizados a una línea de diseño propio y se produjo la primera colección. “La marca comenzó a tener más reconocimiento y aceptación. Las clientas nos buscaban por la calidad, el diseño y el amor que le ponemos a cada prenda. Cada colección es pensada para que las niñas se sientan cómodas, lindas y felices. Nos inspiramos en la ternura de nuestras hijas y en la alegría de la infancia. Cada prenda tiene un mensaje positivo y un propósito que va más allá de vestir. Queremos que nuestras clientas se sientan identificadas con la marca y que cada prenda tenga un sentido más profundo y especial”, nos cuenta Adriana.
El crecimiento de la empresa también ha significado aprendizajes en lo personal y lo profesional. “He aprendido que del afán solo queda el cansancio, todo llega a su tiempo. Aprendí a soltar, a delegar, a confiar, a rodearnos de personas que nos ayuden a crecer, a establecer metodologías, a organizarnos y a fortalecer cada área del negocio”.
Esa búsqueda de fortalecimiento los llevó a acercarse a la Cámara de Comercio de Bucaramanga, motivados por el deseo de formalizar la empresa y generar mayor confianza entre sus clientes. Allí encontraron una red de apoyo, asesorías y capacitaciones que les permitió crecer de manera estructurada. A través de programas como la Ruta F, Zasca y sesiones de asesoría, Piniticas Baby Shop adquirió herramientas estratégicas para tener mejor sus finanzas, optimizar procesos y proyectar su expansión.
“La Cámara ha sido una bendición para nosotros. Nos abrió puertas, nos conectó con otros empresarios y nos ayudó a entender que el emprendimiento consiste en etapas de crecimiento. Siempre que acudimos encontramos disposición, apoyo, conocimiento y su experiencia”, señala Adriana.
Con tres años de recorrido, la marca se proyecta hacia nuevos retos. Además de su tienda física, han participado en ferias y ruedas de moda infantil en Santander y abrir caminos hacia Bogotá. Detrás de cada colección, cada prenda y cada diseño, está el esfuerzo, la fe y familia que impulsa este sueño.
Piniticas Baby Shop es el reflejo de cómo los sueños pueden transformarse en proyectos reales cuando se mezclan la pasión, la disciplina y la convicción de que lo hecho con amor siempre deja huella.
“Comenzamos sin experiencia pero con la certeza de que Dios guiaba nuestro camino. La Cámara de Comercio de Bucaramanga nos ayudó a fortalecer nuestra empresa y a crecer con propósito y orden” — Adriana Paola Pérez Hernández, Propietaria
Instagram: @piniticasbabyshop
Teléfono: 3188758476