Revista Impulso Empresarial Edición No. 7, Empresario Berraco El economista Guillermo Herrera encontró en los cultivos de su familia una nueva manera de hacer país. Así nació Casa Herrera Café y Chocolate, un emprendimiento que une tradición y conocimiento para generar oportunidades en el campo veleño.
Todo comenzó en plena pandemia. Guillermo vivía en Bogotá, dedicado a su profesión, cuando una pausa laboral lo llevó de regreso a las montañas de Vélez, donde su familia cultivaba café y cacao. Ese retorno inesperado se convirtió en el inicio de una historia de transformación. “Llegué al campo con la idea de aprovechar lo que teníamos, de dar valor a lo nuestro. El cacao y el café fueron la puerta para comenzar a hacer algo más grande”, recuerda.
La decisión no fue fácil. Pasar del ruido de la ciudad al intimidad del campo supuso un cambio profundo. Pero esa nueva vida trajo consigo aprendizajes, disciplina y un propósito: emprender. “Al principio fue todo un reto. No conocía los procesos, pero me fui formando, aprendiendo de otros empresarios, de mi familia, de todo”, afirma.
Así nació Casa Herrera Café y Chocolate, un emprendimiento que busca resaltar el sabor del campo, con una propuesta basada en lo local. Su propuesta conquistó paladares, pero también corazones. “Queríamos ofrecer productos con propósito, elaborados con calidad, responsabilidad y mucho corazón. Queríamos que la gente conociera nuestra historia, nuestro esfuerzo y territorio”, cuenta Guillermo.
“La Cámara de Comercio de Bucaramanga nos enseñó a convertir una idea en una empresa sólida. Su acompañamiento nos dio estructura, visión y el impulso que necesitábamos para crecer.” Guillermo Herrera Fundador de Casa Herrera Café y Chocolate
En ese proceso, el acompañamiento de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (CCB) fue decisivo. Desde la sede en Vélez, Guillermo se vinculó a los programas del Centro de Desarrollo Empresarial y la Ruta de Fortalecimiento Empresarial - Ruta F, donde recibió asesoría especializada en formación en marketing, redes sociales, gestión legal, innovación y buenas prácticas de manufactura. “El acompañamiento de la Cámara fue fundamental. Tener una visión clara, orientación y participar en talleres me ayudó a entender cómo se puede convertir una iniciativa en una empresa con estructura”, afirma.
Gracias a este acompañamiento, Casa Herrera Café y Chocolate logró dar pasos clave: registró su marca, avanzó en la obtención del registro INVIMA, mejoró sus procesos productivos y participó en espacios de networking con otros empresarios. “La Cámara nos abrió las puertas para aprender y para darnos a conocer. Nos dio herramientas que antes solo un sueño familiar”, asegura Guillermo.
Más allá del crecimiento comercial, el impacto de Casa Herrera también se refleja en la comunidad. La empresa trabaja de la mano con productores locales, promoviendo prácticas sostenibles y generando empleo. El impacto en el territorio es mayor de lo que parece a simple vista. “El campo tiene un potencial enorme. Lo importante es creer en él, en nuestra gente y en que desde aquí también se puede construir país”, resalta.
Hoy, Casa Herrera Café y Chocolate representa una historia de crecimiento, resiliencia y pasión. Una empresa con el aroma del café y el sabor del cacao para ofrecer productos con propósito y buena energía, elaborados con calidad, responsabilidad y mucho corazón.
Instagram: @casaherreracafeychocolate
Teléfono: 3186883049
¡Para los empresarios! Guillermo comparte tres consejos para quienes están empezando su camino emprendedor:
– Primero, tener clara la idea.
– Segundo, creer en ella con convicción.
– Tercero, confiar en los procesos. Emprender no es fácil, pero con disciplina y el acompañamiento adecuado, los resultados llegan. La Cámara de Comercio está para ayudarnos a dar ese paso.