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Revista Directa Edición No. 37, Sección Actualidad
Octubre 13, 2023
El nacimiento de la transición energética
Desde el Gobierno Nacional se vienen adelantando iniciativas para una transición energética justa, a partir de una economía productiva, descarbonizada y enfocada en fuentes renovables. Santander, departamento petrolero por excelencia, puede ser una de las regiones pioneras en este proceso.
Hacia finales del siglo XVIII y gran parte del XIX, el ser humano ya empezaba a gestar lo que sería la primera transición energética de la historia. La agricultura y el comercio tradicionales quedaban a un lado para darle la bienvenida a una economía basada en las máquinas. Ese periodo de la humanidad se conoce como la Revolución Industrial.
 
En adelante, y durante 250 años, las sociedades alrededor del mundo han sido testigo de tres revoluciones industriales, impulsadas por diferentes factores, pero con un elemento en común: la energía, imprescindible para cualquier actividad. Las fuentes energéticas han sido el corazón de dichas transformaciones, no obstante, su diversificación ha sido inminente y trascendental.
 
La humanidad ha superado varias transiciones y la que se está gestando actualmente se sumaría a la lista. Básicamente, esta nace de la necesidad de mitigar el impacto que sobre el clima global han tenido las emisiones no naturales de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, el metano y el monóxido de carbono, entre otros. Dichas emisiones tienen el potencial de elevar la temperatura global en cerca de 1,5 grados centígrados a partir de 2024, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
 
SANTANDER, CLAVE EN LA TRANSICIÓN
 
En los últimos 15 años, Santander se ha mantenido como la cuarta economía más importante de Colombia. En 2021, el PIB de la región alcanzó los 74 billones de pesos, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), siendo una de las actividades más importantes es la industria petrolera. De hecho, según este mismo ente, para 2021 el petróleo se convirtió en la principal vocación económica y productiva de Santander, como la actividad con mayor participación en el PIB regional a precios corrientes.
 
En ese sentido, Santander cuenta con diversas características que lo hacen clave si de transición energética se trata, pues además de la producción de crudos y de gas tiene la refinería más grande del país, posee hidroeléctrica, un parque tecnológico y el Centro de Innovación y Tecnología - ICP, de Ecopetrol.
 
"Estamos convencidos que debemos exigir protagonismo en este proceso, pues aquí se dieron los primeros descubrimientos de los pozos de petróleo a nivel nacional. Consideramos que donde nació el petróleo, debe nacer la transición energética. Hay una articulación pública, privada y académica importante para que este proceso se materialice; además, contamos con 20 instituciones de educación superior capaces de formar capital humano para la transición", afirma el director de la Comisión Regional de Competitividad e Innovación de Santander (CRCI), Juan Hernando Puyana Valdivieso.
 
Además de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (CCB), Puyana destaca la participación de actores como la Cámara de Comercio de Barrancabermeja, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), ProSantander, ProBarrancabermeja, los gremios, la academia, los representantes de las gobernaciones y alcaldías, y por supuesto, la CRCI, cuyo rol es estratégico en este proceso en tanto promueve espacios de diálogo y construcción colectiva.
 
LAS IMPLICACIONES DE ESTE CAMBIO
 
El 9 de noviembre de 2022, la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez Torres, anunció los primeros pasos para definir la hoja de ruta hacia una transición energética justa, en el marco de la Cumbre Mundial de Cambio Climático, realizada en Egipto. Vélez hizo especial énfasis en que este debe ser un proceso paulatino, gradual.
 
Una transición energética implica necesariamente un cambio de modelo económico, de manera que los sectores económicos que actualmente proveen servicios energéticos presenten la necesidad de adaptarse a los nuevos paradigmas de consumo. Esto quiere decir que los servicios energéticos en particular y los servicios económicos en general deberán ofrecer productos y servicios con una menor huella de carbono y una menor huella hídrica, así como mejores indicadores de sostenibilidad ambiental.
 
Lo anterior puede llevar a importantes transformaciones de los hábitos de consumo de la población y puede conllevar a un cambio fundamental en la forma como se ofrece y se comercializa la energía en nuestra economía.
 
En cuanto al tiempo que tardará, de acuerdo con Ecopetrol, no existe un consenso y se ha determinado que su velocidad de adopción va a depender de variables locales, por lo que no se espera un comportamiento homogéneo de todos los países frente a este proceso.
 
En principio se cree que para 2050 se haya disminuido a la mitad las emisiones actuales de gases de efecto invernadero, aunque el panorama en los últimos meses ha evidenciado la fragilidad de este proceso frente a situaciones de orden geopolítico, específicamente por la guerra entre Ucrania y Rusia.
 
Ecopetrol gestiona y lidera la transición energética en la región
 
Ecopetrol, desde el Centro de Innovación y Tecnología - ICP, ubicado en Santander, lidera junto con su Vicepresidencia de Ciencia, Tecnología e Innovación y otras áreas de la compañía, diferentes proyectos para impulsar el uso de fuentes renovables de energía.
 
La Refinería de Cartagena, parte de Ecopetrol, ha realizado pruebas industriales con aceite blanqueado de palma para la producción de combustibles renovables, como el diésel renovable. Bajo este mismo frente de trabajo, en la Refinería de Barrancabermeja se está diseñando la adaptación de un proceso para la producción de combustible de aviación renovable a partir de este derivado natural.
 
También se están realizando pilotos para la producción de hidrógeno verde, el cual se obtiene a partir de un proceso de electrólisis impulsado por energías renovables como la solar o la eólica.
 
Asimismo, el ICP está ejecutando proyectos para la proyección del uso de la energía geotérmica de alta entalpia, cuyo foco principal es la reducción de la incertidumbre en la selección de las áreas y tecnologías con las mejores condiciones técnico- económicas para la explotación y generación de energías geotérmicas.
 
Por otro lado, se adelanta un estudio para la determinación del potencial de las energías procedentes del océano, con el objetivo de evaluar la disponibilidad y factibilidad del uso de las fuentes no convencionales de energía renovable de origen marino en Colombia (offshore).
 
Otra iniciativa consiste en la captura, almacenamiento y uso del CO2, que permita habilitar procesos de fabricación de insumos para el sector de la construcción o para aumentar el factor de recobro de la producción de crudos en las principales zonas productoras del país.
 
Igualmente, se lidera un proyecto de alcance nacional para determinar el potencial de captura de carbono en ecosistemas estratégicos del país, como humedales, morichales, bosques de galería, manglares, entre otros, sobre todo en ecosistemas del valle del Magdalena Medio.
 
Todas estas acciones están enmarcadas en lo que el Grupo Ecopetrol describe como su Estrategia 2040: Energía que transforma. En ella se busca impulsar la transición energética y contribuir al logro de las metas de descarbonización y desarrollo sostenible de la empresa y el país.
 
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), los cuatro indicadores para medir el cambio climático -concentraciones de gases de efecto invernadero, subida del nivel del mar, contenido calorífico de los océanos y acidificación de los mismos- alcanzaron niveles preocupantes en 2021. Por ejemplo, hubo récords regionales de temperatura, y la acidificación de los océanos ha provocado que su PH alcance su nivel más bajo en los últimos 26 mil años.
 
La crisis climática se traduce en la incidencia e intensidad de eventos climáticos extremos que hoy se viven, como las inundaciones o las fuertes sequías. En los últimos meses, el invierno en Colombia se ha intensificado, dejando estragos e incluso más de 200 muertos a la fecha. En Santander, las lluvias han ocasionado deslizamientos en la provincia de García Rovira, cierre total de vías y el aumento de los niveles del embalse Topocoro. De ahí la urgencia de migrar a un sistema energético amigable con el medio ambiente, que suponga también un beneficio para la economía en términos productivos.

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