Revista Directa Edición No. 37
Reapertura de la frontera entre Colombia y Venezuela, una oportunidad única que deben aprovechar los empresarios del departamento
Tras los anuncios del nuevo Gobierno, la reapertura de relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela ya deja números en verde y aumenta la esperanza de los empresarios santandereanos de volver con más fuerza al mercado venezolano.
EI intenso sol y el calor abrasivo que la mañana del lunes 26 de septiembre de 2022 caía sobre el puente internacional 'Simón Bolívar' fueron testigos del paso de los primeros camiones. La reanudación de las relaciones comerciales con Venezuela era un hecho.
Colombia y Venezuela volvieron a estar conectados por tierra y aire, y la que era catalogada como la frontera más activa de América Latina comenzó a tener otros aires, unos que rememoran las épocas de bonanza en la que empresarios de ambos países sacaban provecho de los mejores productos de exportación.
Esta decisión, que era una solicitud de ciudadanos de ambos lados de la frontera, llegó hace nueve meses, y desde entonces se trabaja para volver a las cifras en verde que dejaba este paso. En 2008, por ejemplo, el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela superó los 7 mil millones de dólares. En 2022, la cifra solo alcanzó los 632,3 millones USD/FOB.
De acuerdo con perspectivas de la Cámara de Comercio de Bucaramanga (CCB), los ojos estarán puestos en Venezuela, pues solo en el primer trimestre de 2023 se exportaron 145 millones de dólares para un crecimiento de 32,9 % con respecto al primer trimestre de 2022.
Juan Carlos Rincón Liévano, presidente ejecutivo de la CCB, indicó que hay dos factores que jugarán a favor de Santander para incrementar sus exportaciones: una, la más clara, la reapertura de la frontera con Venezuela y, dos, el alza del precio del dólar.
Entre los productos que más aumentaron están los químicos orgánicos (42 % de participación), aceite de palma (22 % de participación) y partes de máquinas y aparatos (6% de participación) a primer trimestre de 2023 (exportaciones no minero energéticas).
“La reapertura de la frontera Venezuela-Colombia representa una oportunidad para que Santander se convierta en una plataforma de exportación hacia el país vecino y que las exportaciones sigan manteniendo una tendencia al alza”, explica Martin Gustavo Ibarra, presidente de Araujo Ibarra, consultores internacionales.
Con el ojo puesto en el futuro de una relación clave para la región
En ese sentido, Santander, y específicamente el tejido empresarial de esta región, acomodará su oferta para aprovechar la coyuntura, los bajos costos de transporte y exportación al país vecino.
Ibarra comenta: "la revitalización de estas industrias, cuyo destino principal sería Venezuela, es un logro excepcional para la reindustrialización que busca este Gobierno".
Al abrir la frontera, comenta el experto, Venezuela encuentra que los mercados de Santander y de Colombia están en perfectas condiciones de abastecer. Con esto, la tendencia alcista exportadora y la reactivación de la economía colombo-venezolana, se consolida como un logro en la política comercial del país.
“La industria de Santander tiene una oportunidad única para abastecer las necesidades de Venezuela, cuyos principales productos demandados son materias primas como hierro, plásticos y vidrios. Industrias que Colombia tiene ya desarrolladas y que, por efecto de reapertura de la frontera, las empresas se relocalizarán y concentrarán con seguridad en Santander. Esto atraerá reinversiones al departamento y un aporte importante a la productividad, el desarrollo y crecimiento” prevé Martin Gustavo Ibarra, consultor en temas de internacionalización y presidente de Araujo Ibarra, consultores internacionales.
Y si a eso se le suma los pocos canales de abastecimiento que tiene Venezuela, que su demanda es inelástica, o poco sensible ante el cambio de precios, y la disponibilidad a pagar es muy alta, para cualquier empresario santandereano que desee exportar el mercado venezolano se establece como un destino ideal.
Los 2.219 kilómetros que comprenden la frontera entre Colombia y Venezuela estuvieron cerrados desde 2015 por conflictos y problemáticas netamente políticas entre las dos naciones.
Actualmente, y según cifras del Dane, Santander tiene más de 408 empresas exportadoras de bienes a más de 90 destinos internacionales. Y en temas de productos, los principales exportados en el transcurso de 2022 fueron café, cárnicos, animales en pie y cítricos.
“En ese sentido, es observable cómo los vientos son favorables para la industria de Santander, ya que la oferta y la demanda confluyen para que la industria santandereana obtenga los mayores beneficios”, puntualiza, Martin Gustavo Ibarra.
El turno ahora es para los empresarios quienes tienen identificados los pasos a seguir, lo que pueden lograr. Hace una década, por ejemplo, el 35 % de la producción de calzado que se fabricaba en Bucaramanga se enviaba a Venezuela. Así que los empresarios de este sector, en cabeza de la Asociación del Industriales del Calzado y Similares, Asoinducals, ya trabajan en "revisar las condiciones y el poder adquisitivo que hoy tienen los vecinos, también la línea de producto que masivamente necesitan", dice Wilson Gamboa Meza, presidente del gremio.
LOS BUENOS INDICIOS DE UNA NUEVA ETAPA
Al primer trimestre de 2023, desde la apertura de la frontera, se han comerciado alrededor de 87 mil toneladas de carga, por un valor aproximado a los $145 millones de dólares. Igualmente, al cierre de 2022, las relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela alcanzaron los $632 millones USD / FOB exportaciones totales.
LAS ÉPOCAS DE BONANZA
Antes del cierre de la frontera, en 2015, las exportaciones de Colombia a Venezuela representaban una tendencia alcista, con un crecimiento interanual del 16 % entre 2010 y 2015.
Luego, desde 2015 hasta 2020, las exportaciones cayeron en un 30%, sin embargo, si se observa a nivel histórico, en los últimos 30 años (1991-2021), a nivel agregado, Venezuela es el segundo socio comercial de Colombia, con un agregado de USD $46.409 millones y una participación del 5,9%, explica Martín Gustavo Ibarra, consultor en temas de internacionalización.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, previo al rompimiento de relaciones, "el comercio (exportaciones más importaciones) entre los dos países superaba los USD $7.000 millones, esto en 2008. Luego de eso, vino la coyuntura con ese vecino y el comercio empezó a caer, hasta alcanzar la cifra más baja en 2020, cuando se acercó a los USD $222 millones. En 2021 empieza a aumentar y cerró en USD $394 millones".
En 2008, explica MinComercio, cuando se tuvo el comercio bilateral más alto, el superávit comercial fue de USD $4.930 millones. "Sin embargo, desde 2009 empezó a disminuir, pero no ha llegado a ser negativo. El superávit más bajo fue en 2017, US$116 millones, y desde ese año empezó a aumentar otra vez, levemente, y en 2021 cerramos en USD $269 millones. Durante 2022 llegó a USD $632,3 millones".
"En materia aduanera, logística, de preparación y desarrollo de las exportaciones e importaciones, se superaron las expectativas, y las cifras así lo señalan, más de USD $2 millones en comercio en los primeros 26 días de apertura. Todo se ha ido normalizando al desarrollo del comercio formal y eso nos llena de satisfacción", afirma el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Germán Umaña Mendoza.