Las empresas son agentes importantes en las sociedades, generadoras de bienestar social y económico. Por esta razón, en las actividades empresariales formales se tejen diariamente los destinos y los futuros de las ciudades y las regiones.
Ser empresario formal significa, además del carácter emprendedor y dinámico, una gran responsabilidad ante la sociedad, la cual necesita de ella misma para su desarrollo. Las Cámaras de Comercio son los entes certificadores de la realidad empresarial de las ciudades, por eso es tan importante conocer el verdadero sentido de la inscripción de una empresa en el mundo de la formalidad y hacer, año a año, un buen uso de ese deber.
La información recopilada en las Cámaras de Comercio representa la realidad y la salud de la masa empresarial. Inversionistas nacionales e internacionales se documentan con los datos que reposan en estas organizaciones.
Las empresas que cada 31 de marzo cumplen con sus obligaciones mercantiles y actualizan sus estados financieros, sus datos de correspondencia o cualquier novedad que haya sucedido en su actividad empresarial, gozan de un beneficio fundamental para la conexión con otros mercados y nuevos negocios. De esta manera, permiten a la Cámara de Comercio hablar de la realidad de su empresa.